miércoles, 16 de febrero de 2011

Dia 4: Pan de aqui.

(El parlamento de Viena)

Llegamos a las 11:40 a la estación Westbanhôf de Viena, y vimos que ya teníamos hostel reservado asi que nos pusimos en campaña de averiguar la localización el mismo. Se llamaba Huteldörf hostel. 

Salimos de la estación y le preguntamos a 3 policias que amablemente se fijaron en su gps y nos mandaron a la loma del pila... Despues de caminar para donde nos dijeron durante unas 8 o 10 cuadras, nos pusimos a preguntar por la calle y nadie nos sabía decir donde era, hasta que una empleada del correo que no hablaba ingles, nos indicó que era exactamente para el otro lado. Volvimos hasta la terminal y era a unas 5 o 6 cuadras de ahí.

Logramos llegar al hostel ya medio muertos porque son como 4 cuadras en subida super empinada y teníamos todos los bolsos…una desgracia!. Ya en el mostrador nos atendieron super bien, nos dieron folleteria en castellano, un dulce de regalo, habitación privada para los 3 y todo. El hostel buenísimo, lastima que después nos dimos cuenta que estábamos medio lejitos del centro, aunque la estación del metro estaba a unas 5 cuadras.

 Tipo 2 y media de la tarde nos decidimos a salir después de acomodarnos, bañarnos y descansar un poco. Comimos en un restaurant chino muy barato y de comida riquísima que quedaba a unas 3 cuadras. Buenisimo. Despues de comer volvimos a tirarnos un ratito y tipo 5 y media salimos a pasear por Viena.

La ciudad es arquitectónicamente bella. Todos los edificios son enormes, casi no hay casas, todo parece un edificio gubernamental o algo importante de la ciudad. Realmente dabamos vuelta en cualquier esquina y nos sorprendíamos de la enormidad de todas las construcciones. 
Toda la tarde nos la pasamos caminando por el centro y nos perdimos hermosamente. No teníamos ni la mas minima idea de donde estábamos parados. Caminamos muchísimo.

Despues de encontrar el centro posta, ya era bastante de noche y estaba cerrado todo lo turístico (como los museos). Mientras buscábamos que podíamos ver, se nos acercó un tipito y nos ofreció unas entradas para un concierto de música clásica, arias y valses vieneses (Justo lo que estábamos buscando), asi que compramos 3 entradas para el dia siguiente y nos fuimosa comer algo a Mc Donalds porque era lo único que encontramos barato y rápido.

 Despues de comer nos perdimos de nuevo, y caminamos cerca de una hora hasta encontrar una estación de metro para poder volver. Tipo 11 ya estábamos acostaditos y listos para despertarnos tempranito al otro día y asi poder aprovechar los museos.

1 comentario:

comunne dijo...

parece que viena,viene bien.que barbaro debe ser comer comida chino-alemana!siga perdiendose enlas grandes ciudades amigo! un abrazo!!!